Pizza blanca de trufa de verano

Explosión de sabor en el plato italiano más popular

Originaria de Italia, la pizza es el plato más consumido del mundo, superando incluso a la popular hamburguesa. Al año se venden más de 5.000 millones de pizzas y el 20 por ciento de los restaurantes del planeta son pizzerías. En España, la primera pizzería la abrió un panadero en Sitges allá por el año 1966 para satisfacer la demanda de turistas extranjeros que llegaban a la zona.

Para preparar una buena pizza, necesitamos una harina de calidad y levadura, ya sea fresca o seca. Algunos fans de esta elaboración la preparan con masa madre, aportándole un sabor particular.

Si te pones con las manos en la masa, no olvides rallarle trufa fresca. También puedes utilizar trufa en conserva, para resaltar los sabores. Debido a su fino grosor, horneala a temperatura alta y mejor si pones solo el calor del horno de la parte baja para que quede bien crujiente. Si tienes una parrilla en casa, no dudes en cocinarla sobre el carbón, ya que quedará exquisita.

En cuanto a los ingredientes, puedes añadir los que más te gusten pero buscando sabores suaves para que la trufa tome el principal protagonismo en esta clásica elaboración italiana.

Terminala con un chorreón de aceite de trufa y trufa de verano para resaltar los sabores. ¡Buen provecho!

Ingredientes

  • 175 g de harina de fuerza
  • 3 g de levadura seca de panadero
  • 50 ml de leche
  • 1 huevo
  • 15 g de mantequilla
  • 5 ml de aceite de trufa
  • Sal
  • 10 g de pesto verde
  • 50 ml de nata líquida
  • 1 mozzarella fresca
  • 50 g de queso parmesano
  • Avellanas
  • Nueces
  • Salvia seca
  • Albahaca fresca
  • Rúcula
  • 1 trufa de verano

Elaboración

Mezclar en un bol la mantequilla a temperatura ambiente con el aceite de trufa, la harina, el huevo, la levadura seca de panadero y la sal. Añadir la leche, trufa fresca rallada al gusto y amasar hasta obtener una masa consistente y elástica. Cubrir con un trapo y dejar reposar 30 minutos en la nevera.

Espolvorear con harina una mesa de trabajo, estirar con ayuda de un rodillo y transferir a una bandeja de horno.

Mezclar el pesto con la nata líquida y extender por la superficie.

Cubrir la masa con pellizcos de mozzarella, el queso parmesano rallado, los frutos secos picados y un poco de salvia seca.

Cocer en el horno, precalentado a 250-300 ºC, hasta que esté dorada.

Servir inmediatamente con rúcula fresca por la superficie y láminas finas de trufa de verano.

Trucos

Para un sabor más potente, añadir jugo de trufa a la masa y rociar con un chorrito de aceite de trufa en el momento de servir.

Existen muchas maneras de preparar la masa para pizza, esta receta es fácil, rápida y deliciosa. Se puede cambiar, no obstante, por cualquier otra. Eso sí, que sea casera.

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