Crema de Coliflor con Capricho de trufa negra

La versatilidad de esta verdura permite elaborar suculentas recetas

Hay quienes la adoran y quienes prefieren no probarla. Hablamos de la coliflor. Emparentada con el brócoli, esta verdura se encuentra en su mejor momento durante los meses de septiembre y enero, en cuanto el tiempo comienza a ponerse algo más fresco, aunque bien es cierto que, como consecuencia de la globalización, podemos encontrar coliflor durante todo el año.

Rodeada de hojas verdes, que aunque se descarten son comestibles, la coliflor se puede preparar de muchas maneras: al vapor con un chorreón de aceite de oliva virgen extra, asada, frita, a las brasas –envuelta en un papel de aluminio– o gratinada con salsa bechamel. Eso sí, no olvides añadirle un poco de trufa por encima.

Son tantas las recetas con coliflor que no es necesario complicarse mucho en la cocina para hacer un exquisito y sabroso plato. Compra una buena coliflor, prepara una olla y enciende el fuego para preparar una fácil y rápida crema.

Como acompañante, hemos preparado unos crujientes hojaldrados de trufa negra y setas que aportan un toque de glamour a esta elaboración. Ideal para sorprender a tus invitados como antesala a una copiosa cena.

Ingredientes

Para la crema

  • 1 cebolla
  • 1 puerro
  • 1 coliflor grande
  • 2 patatas pequeñas
  • 200 ml de nata líquida
  • 500 ml de caldo de pollo
  • 20 ml de jugo de trufa
  • Aceite de oliva trufado
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Nuez moscada
  • Sal y pimienta blanca

Para el hojaldre

  • 1 bote de Capricho de trufa
  • 1 lámina de hojaldre de mantequilla
  • 1 yema de huevo
  • Semillas de sésamo

Elaboración

De la crema

En una olla, añadir un chorreón de aceite de oliva virgen extra. Pochar a fuego lento la cebolla y el puerro. Añadir un toque de sal, pimienta y nuez moscada.

Mientras, quitar las hojas verdes de la coliflor y hacer pequeños arbolitos retirando una parte del tallo principal.

Una vez el sofrito haya tomado una tonalidad transparente, añadir la coliflor y las patatas peladas cortadas en gajos. Rehogar todo durante 5 minutos sin que tome color.

Añadir el caldo, la nata y el jugo de trufa. Tapar la olla y dejar cocer hasta que las verduras estén tiernas.

Apartar del fuego y triturar la crema en un robot de cocina o batidora. Durante su triturado, bajar la velocidad y añadir un chorreón de aceite de oliva trufado. Este le aportará un toque único y especial. Rectificar de sal.

Reservar en una olla a fuego muy bajo y removiendo para que no se adhiera al fondo.

Del hojaldre

Estirar el hojaldre y cortar bastones ligeramente gordos. Disponer sobre una bandeja de horno.

Batir la yema de huevo y pintar ligeramente. Espolvorear con semillas se sésamo. Hornear a 180 grados hasta que adquieran un color ligeramente dorado.

Una vez fríos, untar con el capricho de trufa y terminar con unas briznas de cebollino.

Disponer la crema en pequeñas cocottes y terminar con el hojaldre y un chorreón de aceite de oliva trufado.

Trucos

Los bastones crujientes pueden ser un perfecto aperitivo antes de empezar la comida. Una vez untes el capricho de trufa, debes servirlo rápidamente para que el hojaldre mantenga su crujiente.

Puedes guardar la crema de coliflor en la nevera o congelarla.

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